El poeta que inició la idea de "malditismo" en muchos escritores que viven inmersos en las bodegas más oscuras de la sociedad pero que, al final, suben a la cubierta del barco lanzado a los mares del buen vivir y esconden en un baul polvoriento sus vivencias más intimas. Poetas que nos dejan muchas veces un amargo sabor en la mirada, cuando leemos sus obras lejos del tiempo vivido por ellos pero siempre reales ahora que las leemos.Esta es una de esas poesías que aquel muchacho salvaje (aunque bien amparado siempre por la gratificante sombra de su madre en Charleville) escribió con 17 años en 1870 y que parece escrita en 2007. ¿Tenía claro cuál era la naturaleza del mal? A ¿qué mal se refiere?¿la guerra? ¿Dios? La respuesta está en cada lector, como siempre.
silban surcando el cielo azul, día tras día,
y que, escarlata o verdes, cerca del rey que ríe
se hunden batallones que el fuego incendia en masa;
mientras que una locura desenfrenada aplasta
y convierte en mantillo humeante a mil hombres;
¡pobres muertos! sumidos en estío, en la yerba,
en tu gozo, Natura, que santa los creaste,
existe un Dios que ríe en los adamascados
del altar, al incienso, a los cálices de oro,
que acunado en Hosannas dulcemente se duerme.
Pero se sobresalta, cuando madres uncidas
a la angustia y que lloran bajos sus cofias negras
le ofrecen un ochavo envuelto en su pañuelo."









