31 de enero de 2013

Haneke, la muerte escueta


Amour, de Haneke

Es una película atroz, dijo un amigo, pienso que es una muestra de entrega de dos seres humanos. Muy cruda, sin tapujos pero con una belleza escueta de lo que se nos acerca cuando  tenemos más de sesenta años y quieres vivir más.
Este director sigue explicando en imágenes lo inexplicable de las relaciones humanas, con silencios, con planos detenidos para ver más de lo que nos muestra antes los ojos.